
Por alguna razón, la gran rueda se llama popularmente “Vuelta al Mundo”. Sin duda al llegar arriba la perspectiva del mundo, o de una pequeña parte de él, cambia considerablemente.
La vida es como una gran "vuelta al mundo",esperamos subir y admirar el paisaje que se nos presenta.
Cuando nos encontramos alla arriba no hay nada que se le compare, sentimos alcanzar el cielo con las manos,nos sentimos donde nadie ha podido llegar nunca.
Anterior a ello el azar nos lleva a subir con personas conocidas y desconocidas que también deciden viajar en ella,que construyen su mundo en esa rueda,y que a pesar de detenrse para muchos para tantos otros sigue y sigue girando.
Por mi parte,aún me mantengo abajo contemplandola, esperando el momento en el cual por fin me toque subir.
A lo mejor el nombre es una advertencia para los viajeros frecuentes: al final siempre volvemos al punto de partida, al final nunca nos hemos alejado de nuestro centro.
La vida es como una gran "vuelta al mundo",esperamos subir y admirar el paisaje que se nos presenta.
Cuando nos encontramos alla arriba no hay nada que se le compare, sentimos alcanzar el cielo con las manos,nos sentimos donde nadie ha podido llegar nunca.
Anterior a ello el azar nos lleva a subir con personas conocidas y desconocidas que también deciden viajar en ella,que construyen su mundo en esa rueda,y que a pesar de detenrse para muchos para tantos otros sigue y sigue girando.
Por mi parte,aún me mantengo abajo contemplandola, esperando el momento en el cual por fin me toque subir.
A lo mejor el nombre es una advertencia para los viajeros frecuentes: al final siempre volvemos al punto de partida, al final nunca nos hemos alejado de nuestro centro.



